IAIDO
Todo el mundo, directa o indirectamente busca su camino, su destino en el mundo. Ese camino se llama el camino del YO (IAIDO en japonés). Un camino que siempre se presenta indeciso y turtuoso, un camino que hay que recorrer guste o no, un camino lleno de alegrías, pérdidas, encuentros y despedidas… un camino que es único para cada uno de nosotros, porque nosotros somos el camino, y nuestra libertad reside en cómo queremos caminar; cómo queremos ir dando los pasos sobre ese sendero de vida que termina en un lugar común para todos; nuestro lecho de muerte.
Desde que nacemos, tenemos la libertad de escoger nuestros pasos, bulgarmente llamados decisiones; esto sí, esto no, aquello quizás… Pero en los primeros años de vida, son nuestros padrés los que nos van guiando éstos, los que toman las decisiones por nostros, los que nos enseñan lo que está “bien” y lo que está “mal”. De ellos heredamos, unos principios de personalidad genéticos, integrados en nuesto disco duro, por así decirlo. Pero no es suficiente para empezar a caminar, necesitamos aprender que es “bueno” y que es “malo”; lo “correcto” e “incorrecto” de nuestras acciones. Y esa es la función de nuestros padres. Caminamos según nos educaron, nuestro código moral, y nuestros principios de comportamiento social, todo esto inculcado cuando aún somos primerizos en el camino, cuando aún somos…niños.
Las alegrías y la penas hacen que el camino sea más o menos tortuoso, más o menos llevadero. Pero todos coincidimos en afirmar el refrán que reza: “El que algo quiere… algo le cuesta”.
Pero también existen personas que, simplemente, se dejan llevar. No deciden que quieren, o no, hacer con la libertad que al nacer le han regalado, ó ¿ el hecho de no decidir, de no escoger cómo vivir, sino vivir sin más, y mañana, ya se verá; no es su camino, no tienen la libertad, por igual, de decidir no hacer nada?.
No todos hemos de luchar por un buen puesto de trabajo, no todos hemos de seguir las enseñanzas adquiridas por nuestro padres, amigos, conocidos, profesores… Puesto que si lo hacemos todos igual, el mundo sería un desequilibrio, un libre albedrío en donde todos seríamos iguales. Cuando digo iguales, digo que todos tendríamos un cuerpo diez, todos seríamos inteligentes, sanos de mente y de cuerpo, felices con nuestras parejas, conseguiríamos todo lo que nos propusiesemos. Todos seríamos directores de empresa o un cargo similar, o dueños de la misma, todos tendríamos parejas comprensibas, buen coche, buena moto, dos casas, un perro, hijos educados y sin problemas de drogas, la cual se erradicaría del mundo, puesto que el mundo sería, al entender del hombre, perfecto. Entonces es cuando yo me pregunto ¿Cuál es tu idea de un mundo perfecto?
Puedo imaginar la idea de un mundo perfecto para todos. Un mundo solidario; donde la gente se ayudase mutuamente, en vez de competir entre si; no existirían las envidias, no existirian las guerras, no habría hambre en el mundo, manipulaciones, terrorismo, pedofilia, malostratos… y un largo sin fin de aberraciones provocadas por el hombre. Sí!!! por el hombre!!! por nosotros mismos; y yo me incluyo en el lote.
Nosotros malgastamos los recursos naturales del planeta para nuestra comodidad. Sí! Lo he dicho bien, sólo para nuestra comodidad. Nosotros somos los causantes de las injusticias, puesto que somos juez y jurado en todo lo concerniente, a lo que en nuestro planeta pasa. Nosotros decidimos que si es bueno para nosotros, si nos hace la vida más cómoda, ES BUENO PARA EL RESTO DEL PLANETA, para plantas y animales, sin excepción.
EL MUNDO PERFECTO…. NO EXISTE!!!; LA VIDA PERFECTA… NO EXISTE!!!. Esto es una utopía, un estado mental, un sueño imposible, y digo imposible porque.. sin guerras, ¿cómo podríamos saber lo que es malo o es bueno?; sin hambre, ¿como podríamos saber que es hambre?; sin enfermedad, ¿cómo se sabría que es estar sano, o como curar esa malaltía? y así un largo ezcétera, un muy largo ezcétera; tánto para lo bueno como para lo malo.
Continuará….
Ricardo!!
Supoño que coñeces o famoso discurso de Steve Jobs, pero se non é asi, vai ao meu blog (ao final quedome en Blogger porque podo editar HTML con máis facilidades) e veras este discurso con subtitulos en español. As tuas reflexions teñen moito que ver co que el nos conta. Bikoliños
comentario por Cristina — Agosto 14, 2008 @ 1:10 am